Los accidentes de ciclistas requieren reconstruir la mecánica del hecho con precisión: punto de impacto, bicisenda, maniobra del vehículo, apertura de puerta, señalización, velocidad, visibilidad y daños compatibles con el golpe. La vulnerabilidad estructural del ciclista —ausencia de carrocería, exposición directa al impacto y al pavimento— pesa en la evaluación, pero el reclamo se define con prueba técnica.
Representamos a usuarios de bicicleta tradicional, e-bike de marcas reconocidas (Trek, Specialized, Giant, Cannondale, Scott), monopatín eléctrico particular y monopatines de plataformas (Whoosh, Movo y similares), lesionados por autos, motos, colectivos, taxis, remises, vehículos estacionados o maniobras imprudentes en bicisendas, ciclovías y calzada general.
Además de lesiones, el reclamo puede incluir daños del rodado, casco, indumentaria, celular, mochila, gastos médicos, tratamientos, lucro cesante y daño moral. En e-bikes y monopatines de mayor valor, la cuantificación del rodado exige documentación específica: factura, marca, modelo, año, presupuesto de taller especializado o tasación independiente. Todo esto integra el universo más amplio de los reclamos por daños y perjuicios.
La viabilidad del reclamo se define con prudencia: responsabilidad civil, daño acreditado, relación causal, cobertura disponible y solvencia del responsable. No prometemos resultados automáticos; estructuramos el caso con prueba y estrategia procesal sólida.