El peatón es el usuario más vulnerable de la vía pública: sin protección alguna, expuesto íntegramente al impacto directo del vehículo motorizado y a la caída posterior contra el pavimento. Esta vulnerabilidad estructural se traduce jurídicamente en una presunción de responsabilidad a favor del peatón, especialmente en cruces señalizados, sendas peatonales o sobre la vereda.
Representamos a peatones atropellados por autos, motos, colectivos, camiones, taxis, remises, vehículos de plataformas o vehículos comerciales. Atendemos casos en distintas mecánicas: atropellos en senda peatonal con prioridad nítida del peatón, atropellos en cruces sin senda con discusión de visibilidad y velocidad, atropellos con fuga del responsable, atropellos sobre la vereda con invasión del ámbito peatonal, y casos con presunciones reforzadas como niños en zonas escolares y adultos mayores.
El reclamo incluye lesiones físicas, incapacidad sobreviniente, daño moral, daño psicológico, daño estético, gastos médicos pasados y futuros, kinesiología, rehabilitación, lucro cesante y pérdida de chance. En atropellos con lesiones graves —fracturas múltiples, traumatismo craneoencefálico, lesiones medulares— la cuantificación exige pericia médica especializada y proyección de gastos futuros. Todo esto integra el universo más amplio de los reclamos por daños y perjuicios.
La viabilidad del reclamo se define con prudencia: responsabilidad civil, daño acreditado, relación causal, cobertura disponible y solvencia del responsable. No prometemos resultados automáticos; estructuramos el caso con prueba y estrategia procesal sólida desde el primer momento, incluso durante la internación del damnificado.