Continuá el seguimiento médico
No abandones los controles aunque te sientas mejor. Cada consulta, estudio y tratamiento queda registrado y forma parte de la prueba de tus lesiones. Pedí siempre constancia escrita y conservá los originales. Si te derivan a kinesiología o psicología, asistí a todas las sesiones — los abandonos terapéuticos se usan en contra del damnificado.
Consultá con un abogado especialista pronto
Cuanto antes evalúe el caso un profesional, mejores son las posibilidades de preservar pruebas, cumplir plazos legales y diseñar la estrategia procesal correcta. La consulta inicial debería ser previa a cualquier contacto con la aseguradora del responsable.
No firmes nada sin asesoramiento
Las aseguradoras suelen contactar al damnificado en los primeros días con ofertas extrajudiciales rápidas. Aceptar y firmar un recibo de pago final extingue todo reclamo posterior, aunque después aparezcan secuelas que en ese momento no se conocían.
Conservá toda la documentación
- Certificados médicos y constancias de atención.
- Estudios complementarios (radiografías, resonancias, tomografías).
- Recetas y tickets de farmacia.
- Comprobantes de traslados, remises sanitarios o gastos de desplazamiento.
- Recibos de sueldo previos y posteriores al accidente.
- Presupuestos de reparación de la moto.
Si la lesión te impide trabajar
Hacé documentar formalmente el reposo. Si fue accidente in itinere, sumá la denuncia ante la ART en paralelo al reclamo civil. Ambas vías son compatibles y se complementan.
Lo que NO hay que hacer
- No publiques detalles del accidente en redes sociales — pueden usarse en el juicio.
- No aceptes mediaciones sin abogado de tu confianza.
- No subestimes molestias persistentes: pedí estudios complementarios.
- No firmes recibos en blanco ni acuerdos genéricos.