1. Tu salud, primero
Aunque no sientas dolor inmediato, concurrí a una guardia médica. Los esguinces cervicales, lumbalgias y traumatismos craneoencefálicos suelen manifestarse horas o días después del impacto. Pedí que la atención quede asentada en la historia clínica vinculando explícitamente la lesión al accidente.
2. Denuncia policial
Hacela el mismo día. Aunque parezca un trámite burocrático, la denuncia policial es prueba documental clave para acreditar fecha, lugar, mecánica y participantes del siniestro.
3. Documentación gráfica del lugar
Sacá fotos de los daños en la moto, el otro vehículo, las marcas en el pavimento, semáforos, señales de tránsito y posición final de los rodados. Si hay cámaras de seguridad cercanas, anotá su ubicación: pueden requerirse mediante oficio judicial antes de que las imágenes se sobreescriban.
4. Datos del responsable y testigos
Anotá dominio, marca, modelo, DNI del conductor y datos de la póliza. Sumá el contacto de cualquier testigo presencial — su declaración puede ser determinante.
5. Conservá toda la documentación médica
Certificados, estudios, recetas, radiografías, resonancias, indicaciones de kinesiología, comprobantes de medicación. Todo suma a la cuantificación de la indemnización.
6. No firmes acuerdos sin revisión legal
El seguro del responsable puede contactarte rápidamente con una propuesta. Aceptarla cierra el reclamo definitivamente, incluso si después aparecen secuelas mayores.